finde… yeaaaaaaaaahhhhhhh!

semanas de locura

cambio de oficina, lo que significa que ahora en el curro estoy con el jefe y toda la pesca juntitos en una mini sala y con mi ordenador a vista de todo pitxirimutxi..

pero nada de eso importa porque en unas horas recogeré a la nena y partiremos en el fluzito rumbo a los madriles.. al cumple de mi sis, y a mi primer orgullo en el centro del donut …

así que nada, ahora a preparar todo en tiempo record (no lo puedo evitar, y lo dejo todo para el final), cargar el muldiPod con cosas buenas, y descansar lo máximo posible, que se presentan días moviditos..

si estáis en madrid.. buscad al temible PatoVerde!!! woa haha!!

muxus!!

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dominguear…

me encanta dedicar los domingos a ningunear por casa: despertarme (si la espalda me lo permite) cuando toque, desayunar en el salón, sentada en el suelo, tomándome todo el tiempo del mundo, mientras veo lo que echen en la tele (si son vídeos musicales, mejor), y luego ir haciendo cositas en casa… sin prisa.

Ayer vino Beish hizo parada en Bilbo antes de pillar otro bus, así que friki y yo estuvimos encantadas de pasar ese rato entre transportes con ella. Y dedicamos el domingo a nuestra otra versión favorita: los potes y los pintxos. Consiste en ir por el Casco y pararte donde te apetezca, donde te dé el ojo, pedir un pote (normalmente zurito o kali-txikis.. o los geniales martinis preparados!!) y pillar un pintxo de la barra, o pedir unas rabas mientras una vigila para coger sitio en una de las mesas de fuera… y así hasta el siguiente bar …

me encanta 🙂
pero es que…  quién puede resistirse??

 

 

sincronized

a veces nuestros pensamientos coinciden.. como el otro día en el Foster´s .. como hoy planeando desvestirnos mañana…

curioso

bonito

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Yo, la desertora

la consciencia de ciertas cosas es muy mala. Es lo peor. Cuando yo tuve ese día de la consciencia de mis límites, que fui consciente que yo no estaba aquí para ningún gran mérito, ni para grandes logros… fue catastrófico. Podría habérmelo tomado como un desafío, un “pues aquí estoy yo y os vais a enterar”, o como una derrota anticipada.

No podía ser de otra manera en verdad, y me quedé con la segunda opción por supuesto.

Por eso arrastro los pies al andar

Por eso miro al suelo

Por eso esquivo tu mirada

Por eso hay días en que es mejor no conocerme.