la consciencia de ciertas cosas es muy mala. Es lo peor. Cuando yo tuve ese día de la consciencia de mis límites, que fui consciente que yo no estaba aquí para ningún gran mérito, ni para grandes logros… fue catastrófico. Podría habérmelo tomado como un desafío, un “pues aquí estoy yo y os vais a enterar”, o como una derrota anticipada.
No podía ser de otra manera en verdad, y me quedé con la segunda opción por supuesto.
Por eso arrastro los pies al andar
Por eso miro al suelo
Por eso esquivo tu mirada
Por eso hay días en que es mejor no conocerme.


















June 13, 2006 at 8:51 am
ui que rarito suena eso…
Me huele que necesitais juergote madrileño no es por nada eh?
Mil besitos Muldita!
:*
June 13, 2006 at 6:08 pm
Pues yo recuerdo el momento en el que fui consciente de lo extraordinaria que eres, aunque tú no te permitas a ti misma verlo.
Siempre…
June 15, 2006 at 10:55 am
nos apuntamos a eso del juergote no??
grazie a las dos, hay días en q lo mantienes a raya, pero otros les da por tener protagonismo y pasa lo que pasa..
mua!